Antes del comienzo de la Gran Guerra, Gran Bretaña se había comprometido a entregar a Chile cierta cantidad de aviones como compensación por haber requisado algunas unidades navales que estaba construyendo. Los hidroaviones, tanto los hidroplanos como los botes voladores, fueron destinados a la Armada y las demás aeronaves al Ejército. El primer bote volador fue un Felixstowe fr 1921, luego de despegar de la Base de Las Torpederas en Valparaíso.
En la década de 1920 el Servicio de Aviación Naval, ocupó, tanto desde la base de Las Torpederas como desde la Base de Quintero, doce botes voladores. El proceso experimental de poner estas máquinas a volar contempló éxitos y avances, accidentes y retrocesos. Este libro recoge diversos estudios que se han realizado, desde la etnografía retrospectiva, sobre las operaciones de los botes voladores en los cielos de Chile y el impacto que produjeron en la población local, tal como se ve reflejado en algunos periódicos y revistas contemporáneas a los hechos.
Índice
9 p. PRESENTACIÓN
11 p. PALABRAS INICIALES
17 p. FUNDAMENTOS
19 p. Belle époque
23 p. Etnografía retrospectiva
28 p. Máquinas
33 p. Botes voladores
37 p. MATERIALES
39 p. Estado del arte
44 p. Aeronaves
47 p. Pilotos
53 p. Textos
57 p. Limitaciones
61 p. PRIMERA PARTE
63 p. La escena inglesa
66 p. El regalo británico
70 p. El bautizo
74 p. La puesta a punto
78 p. La limousine
82 p. El raid
88 p. Despedida
93 p. INTERMEDIO
95 p. Supermarine Channel Mk II
99 p. Llegada a Chile
103 p. Dificultades
107 p. Accidentes
111 p. El bote volador imaginado
115 p. SEGUNDA PARTE
117 p. La conexión alemana
120 p. La ballena voladora
124 p. Los Dorniere en Chile
128 p. Pruebas
132 p. Primeros vuelos
136 p. Raid al norte
141 p. Raid al sur
147 p. PALABRAS FINALES
153 p. AGRADECIMIENTOS
155 p. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS